Si te encontrás diciendo alguna de estas frases: “no sé si gano o pierdo”, “no tengo claro los costos”, “no estoy seguro si las ventas crecieron respecto al año pasado”, “no mido el stock” necesitás comenzar a gestionar la información.
Las empresas tienen muchos “datos” disponibles, pero requieren ser transformados en información para que sirvan para tomar decisiones.
Analizar y gestionar la información implica trabajar de una manera diferente. Requiere tiempo para ordenar, pensar y decidir.
Conocer las variables del negocio ayudan a enfocarnos en lo importante y a encontrar oportunidades de mejora.
Gestionar información nos permite ver el negocio en forma clara y tomar mejores decisiones.